Retorno a la página de inicio La desigualdad
Revista católica lamenta discriminación económica
Los religiosos y la democracia
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Pocas veces el tema de la discriminación que sufren los cubanos en las instalaciones turísticas de la llamada ``área dólar'' ha sido tema de reflexión y análisis en publicaciones católicas de la isla.
Esta vez la revista Vitral, del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa de Pinar del Río, rompió el silencio y puso el tema sobre el tapete. Su director, Dagoberto Valdés, aborda el espinoso asunto en el último número de la revista que aparece en internet http://www.vitral.org) en su edición digital.
``Cuba es el único país dónde, por razones de ser un `nacional' y `vivir aquí', no se puede entrar a un centro turístico abierto'', afirmó Valdés y agregó: ``Ya sabemos que hay mucha discriminación en el mundo entero por causa de la raza, del sexo, de ser extranjero, de no tener dinero, de lugares selectos para ciertas clases sociales, y todo lo demás... pero no poder entrar a un centro turístico `por ser del propio país' es algo verdaderamente inconcebible''.
En el artículo titulado ¿Por qué somos excluídos en nuestro propio país?, Valdés narra varias anécdotas de cubanos residentes en el país a quienes les han negado la entrada a hoteles y restaurantes cuando sus familiares, que viven en el extranjero, los han invitado a esas instalaciones en las que se paga con dólares.
``Al comenzar a circular otra moneda que no es la nacional y que no es la que recibimos en nuestro salario, sino la de un país extranjero, entonces se agudizaron y se hicieron visibles y ofensivas las divisiones, las discriminaciones y las exclusiones de los cubanos que no tienen acceso al dólar, que ha venido a ser la llave que abre todas las puertas'', dijo Vitral.
La dolarizacíon que ha dado lugar al surgimiento de dos tipos de cubanos, los que tienen dólares y los que sólo viven con la moneda nacional, ha sido justificada por las autoridades cubanas como una necesidad económica, pero no existe una razón suficiente que explique por qué los cubanos residentes en el país carecen de derechos para disfrutar de las instalaciones turísticas.
``Averiguando el por qué de estas exclusiones, supe que era una medida que abarca a algunos centros turísticos, hoteles, playas y otros servicios, durante todo el año, pero que se había generalizado por una circular durante el verano a todos los lugares donde se operaba con moneda convertible: Es verdaderamente increíble'', afirmó Vitral. ``Las leyes del mercado, de las capacidades, de las prioridades, determinan si los cubanos podemos o no podemos entrar a los lugares de recreo de nuestra propia patria. La prioridad no es la persona, no es el cubano, el derecho a la recreación en igualdad de condiciones, sino la economía, el dólar, el que viene, sea quien fuere, siempre que tenga moneda dura''.
En ese sentido Vitral criticó también la discriminación que sufren los cubanos en el sector económico donde las leyes vigentes le niegan derechos que conceden sólo a extranjeros o incluso a cubanos que viven en el exterior.
``Otra de las zonas donde los cubanos somos excluidos es el sector empresarial: los extranjeros pueden invertir en Cuba y crear empresas con el Estado o solos, o con otros extranjeros... menos con cubanos. Los nacionales no podemos invertir, si tuviéramos con qué, ni podemos formar empresas mixtas en nuestro propio país, ni siquiera podemos emplear en un pequeño negocio a personas que no sean las de la familia'', señaló Vitral.
``Ninguna justificación política o ideológica debe esconder estas y otras exclusiones en que los cubanos de aquí somos colocados en una zona de segregación social y económica'', subrayó Vitral.
 
Publicado el miércoles, 20 de octubre de 1999 en El Nuevo Herald

 
Ver también los comentarios de Juan Franquiz en la página de opiniones La discriminación oficial al ciudadano cubano