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Francisco Riverón Hernández

(1917-1975)

Indice de materias

 
Al poeta le fue allanada su modesta vivienda en Marianao, al estilo nazi y sus libros ocupados poco antes de su muerte...  Esto ocurrió en Agosto de 1971. El poeta, que fuera el autor de la Epístola a José Martí  (José de los Cubanos) pasó sus últimos años trabajando en silencio escribiendo su gran obra que es un grito de dolor ante la falta de libertad de Cuba.

Mario


 
 

La Isla

  Mi canto es una isla,
un largo verso heroico
escrito en verde tinta de lagarto
Un caracol de espuma la rodea
un sonido de azúcar la perfuma
y una bata de son la contorsiona.

Al menos,
eso dicen poetas importados,
que tienen bar abierto en el Riviera,
gastan la gasolina de los dólares
y miran con los ojos del estómago
(Escriben desde tragos y filetes)

Mi canto es otra isla,
con un mapa de lágrimas,
donde la vida es un enorme cáncer,
la geografía tiene rejas
el aire es un presidio
y en el pecho del hombre existe,
clavada,
una espina de sangre,
sobre una gigantesca cruz de púrpura.

  He aquí las cuatro letras de mi isla
que ahora tiene apellidos
Cuba Hambrienta
Cuba Triste,
y sobre todo,
Cuba Esclava.

  Desde niño he gastado mis ojos de lectura,
Martí me acostumbró a la Madre Patria,
que es madre de las madres y los hijos,
pero hay hijos que no aman a la madre,
absurdos hijos, que sólo al odio aman,
y sembraron su tierra de hermanos enemigos.

Un día morirán en la cosecha.

Entonces,
la isla de mi canto,
libre ya de poetas importados,
con un amor sin odio,
reunirá a sus hijos en una casa verde
y se pondrá en su mapa un sonido de azúcar,
una bata de son y una esperanza.